Crear una empresa con la base legal bien hecha
Al crear una empresa conviene dejar resueltas desde el principio cuatro cuestiones: cómo se organiza la sociedad y qué acuerdan los socios, qué contratos la vinculan con clientes y proveedores, de quién es lo que se crea (marca, software, contenidos) y cómo se tratan los datos personales. Resolverlas al principio evita tener que rehacerlas después.
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