Un área ya en funcionamiento
Ni contratas a nadie ni inviertes en formar un equipo nuevo: lo tienes ya construido, listo para intervenir cuando lo necesites.
Asumimos las cuestiones de derecho digital que llegan a tu despacho, con nuestro nombre y con total transparencia. Tu cliente sabe que colaboramos, y la relación con él sigue siendo tuya.
Ni contratas a nadie ni inviertes en formar un equipo nuevo: lo tienes ya construido, listo para intervenir cuando lo necesites.
Contratos tecnológicos, IA, protección de datos o propiedad intelectual dejan de ser un "esto no lo llevamos".
Actuamos con nuestro nombre, de forma visible. Es la base de una colaboración duradera, no una externalización oculta.
Como el departamento externo de derecho digital de tu despacho. El cliente conoce nuestro nombre y sabe que intervenimos en esa materia concreta, pero tu despacho sigue siendo el interlocutor principal para el resto del asunto.
No trabajamos para captar clientes de otros despachos. Nuestro papel es actuar como su departamento externo en una materia concreta, no sustituir la relación que ya tienes con él.
Porque un departamento de derecho digital no se improvisa, y el cliente sabe perfectamente que esa no es la especialidad habitual de su despacho. Lo que le importa es que se resuelva, sin tener que salir a buscar otro despacho por su cuenta. Así el cliente se queda contigo, en vez de perderlo por no cubrir esa materia.
Se acuerda en cada colaboración, según el asunto y el alcance de nuestra intervención. No hay un modelo único porque no todos los asuntos requieren el mismo nivel de implicación.
Contratación tecnológica, startups y empresas digitales, propiedad intelectual e industrial, legalidad digital y riesgo, IA y compliance, y protección de datos.
Cuéntanos el asunto a través del formulario de contacto, indicando que se trata de una colaboración entre despachos. Antes de nada, comprobamos que no exista conflicto de intereses.
Cuéntanos el caso y valoramos cómo actuar como tu departamento externo.
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